• José M. Caballero

ESPACIOS NATURALES PROTEGIDOS DE LA REGIÓN DE MURCIA: ¿ESTÁN REALMENTE PROTEGIDOS?

(I) PARQUES REGIONALES


El día 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, bajo el lema "La hora de la naturaleza" y destacando la importancia de la biodiversidad.


Según el informe “Perfil Ambiental de España 2018”, presentado por el Ministerio para la Transición Ecológica, la Región de Murcia es la segunda por la cola en cuanto a porcentaje de suelo protegido (24,5 % frente al 32,8 % en el conjunto del Estado). Aun así, esta Comunidad Autónoma cuenta con un buen número de territorios cubiertos por una o más figuras de protección. En este artículo nos ocuparemos de algunos Espacios Naturales Protegidos (ENP), territorios que se protegen por disposiciones de carácter regional (BORM); dejamos aparte las zonas con figuras de protección de tipo nacional (no hay Parques Nacionales en la región) o internacional (Red Natura 2000, RAMSAR, etc.). Tampoco consideramos aquí las microrreservas botánicas.

Existen distintas categorías para los Espacios Naturales Protegidos (ENP) que estamos considerando: Parques Regionales, Reservas naturales, Paisajes Protegidos o Monumentos naturales. La mayoría de ellos son clasificados en una de esas categorías por la ley 4/1992, de 30 de julio, de Ordenación y Protección del Territorio de la Región de Murcia (BORM 14/08/1992), aunque varios quedan sin clasificar.

Concretamente, la ley 4/1992 establece seis Parques Regionales, una Reserva natural, cuatro Paisajes protegidos, y menciona otros ocho espacios naturales a los que no se les asigna categoría (ver Tabla 1 y Figura 1). Aquí nos ocupamos principalmente de los Parques Regionales.


Figura 1. Red de Espacios Naturales Protegidos de la Región de Murcia, de acuerdo con la ley 4/1992. Ver Tabla 1 para la numeración y los cambios posteriores.Imagen tomada de la página web de la Comunidad Autónoma.



Tabla 1. Espacios Naturales Protegidos de la Región de Murcia (ver también Fig. 1). Cuando la celda “Situación actual” está en blanco, es porque no ha habido cambios desde 1992. Fuente: elaboración propia a partir de datos de la Comunidad Autónoma.



La figura de Parque Regional, probablemente la más importante figura de protección en el ámbito aquí considerado, es similar a la de Parque Natural de otras Comunidades. A los seis declarados inicialmente por la ley 4/1992 se sumó en 2003 la Sierra del Carche.

Parques Regionales costeros

Hay tres Parques Regionales que contienen tramos de costa: Salinas de S. Pedro del Pinatar, Calblanque y Calnegre (de aquí en adelante no mencionaré los ENP por su nombre completo si no hay lugar a dudas, pero aunque diga, por ejemplo, “Calnegre”, me refiero a todo el ENP).

Calblanque y Calnegre (Fig. 2), aparte del paralelismo en el nombre, tienen similitudes claras, pero también diferencias importantes. Los dos contienen tramos de costa y de sierras litorales, con laderas que llegan hasta el mar dando lugar a costas rocosas, pero también con playas, calas que muchas veces coinciden con desembocaduras de ramblas. Para entender algunas diferencias, hay que tener en cuenta que la aridez de la costa murciana aumenta hacia el suroeste, por lo que Calnegre es más árido (o “semiárido”), en tanto que Calblanque lo es menos (simplemente “seco”). Esto se traduce en diferencias en la vegetación: encontramos formaciones arbóreas relativamente abundantes en Calblanque, alguna de ellas dominada por el ciprés de Cartagena, Tetraclinis articulata, y muchas otras dominadas por el pino carrasco, Pinus halepensis. En Calnegre apenas vemos algunos árboles dispersos. Otras diferencias se refieren a especies presentes en uno y otro; por ejemplo, el palmito (Chamaerops humilis) es muy abundante en Calblanque pero no lo encontramos en Calnegre; con la tortuga mora (Testudo graeca) ocurre lo contrario.


Calblanque y Calnegre. Espacios naturales. El Rollo Verde. Murcia.
Calblanque y Calnegre.

Fig. 2. Izquierda: Calblanque. Vista de Playa Parreño y, al fondo, el Cabezo de la Fuente.

Derecha: Calnegre. Al fondo, Cabo Cope. La zona baja y llana que hay entre Cabo Cope y Calnegre es la Marina de Cope.


En ambos Parques se dan problemas para la adecuada protección; muchos de ellos derivan de la afluencia de gente, sobre todo en verano, a las calas, pero la respuesta ha sido muy distinta. En Calblanque se ha limitado la entrada de vehículos y se han puesto autobuses para que la gente pudiera acceder a las playas. En Calnegre también se ha intentado, pero la oposición ha sido frontal y no ha podido llevarse a la práctica. Además, en algunas calas de Calnegre se han producido graves agresiones a los ecosistemas con roturación de la vegetación; los responsables han sido, al parecer, habitantes de la zona, sin que hasta el momento haya habido acusaciones ni condenas.

El tercer Parque Regional costero es el de San Pedro del Pinatar (Fig. 3), el más constreñido y determinado por la actividad humana: hasta sus límites llegan las viviendas de pueblos y urbanizaciones, las salinas activas constituyen una buena parte del territorio, la carretera que lleva al puerto y a la playa de la Llana corta el ENP,… Entre los valores naturales destaca la avifauna, con numerosas especies nidificantes, invernantes o migradoras en paso. También son importantes las comunidades vegetales de saladar y de dunas.


Salinas de San Pedro del Pinatar. El Rollo Verde. Murcia. Vuelve piedras y  corremolinos.
Salinas de San Pedro del Pinatar.

Fig. 3. Izquierda: Salinas de San Pedro del Pinatar. Delante, un grupo de zampullines cuellinegros (Podiceps nigricollis).

Derecha: Cinco vuelvepiedras (Arenaria interpres) y tres correlimos tridáctilos (Calidris alba) en las salinas.


Aquí también son considerables los problemas de protección, por varias razones entre las que destacamos dos. En primer lugar, la presión humana; convendría restringir la afluencia, aunque en este caso es más difícil, dadas las posibilidades de acceso. En segundo lugar, la alteración de la dinámica litoral provocada por la construcción del puerto da lugar a graves pérdidas de arenales y dunas en la zona de La Llana, lo que ocasiona una degradación importante de estos ecosistemas.

Parques Regionales de interior

Los restantes Parques Regionales son de interior. Creo que los dos más emblemáticos son los de Sierra Espuña y El Valle.

Los terrenos del Parque Regional de Sierra Espuña (Fig. 4), o al menos parte de ellos, fueron en el pasado (desde 1973) Reserva Nacional de Caza, declarada a raíz de la introducción del muflón del Atlas o arruí (Ammotragus lervia), cuyas poblaciones han sufrido diversos avatares de aumento desmesurado y disminución brusca debida a epidemias de sarna. Buena parte de la fisonomía actual del Parque está determinada por las repoblaciones llevadas a cabo bajo la dirección de Ricardo Codorniú a finales del siglo XIX y comienzos del XX. En ellas se utilizó principalmente pino carrasco (Pinus halepensis), pero también otros pinos a mayor altitud (Pinus pinaster, P. nigra), encinas (Quercus ilex ballota), etc.

La riqueza de fauna y flora está en consonancia con la gran diversidad de hábitats: zonas altas con matorral almohadillado, barrancos y valles como el del río Espuña, laderas con formaciones arbustivas y espartizal, grandes extensiones de pinares, alguna arboleda de caducifolios como el arce de Montpellier (Acer monspessulanum), manchas de encinar, roquedos,…


Pinares y roquedos, junto a arruís en las alturas de Sierra Espuña. Murcia. El Rollo Verde.
Sierra Espuña.

Fig. 4. Izquierda: Pinares y roquedos de Sierra Espuña en la zona del valle de Leiva.

Derecha: Arruís (Ammotragus lervia) en las zonas altas de Sierra Espuña.


Uno de los problemas que presenta está relacionado con la ya mencionada población de arruís, que debería ser erradicada, al menos en opinión de muchos (sobre todo ecólogos, ecologistas y naturalistas). Ha habido sentencias judiciales en ese sentido, como la del Tribunal Supremo (BOE 17/06/2016) incluyendo al arruí en la lista de especies exóticas invasoras. En cambio, otros sectores se posicionaron a favor de su mantenimiento, incluso de su “indulto” frente a dicha sentencia, indulto que se materializó en 2018 por el Congreso de los Diputados.

El Parque más cercano a la ciudad de Murcia es el de El Valle y Carrascoy (Fig. 5). Es un extenso territorio formado principalmente por sierras que, desde el sur de la ciudad, discurren aproximadamente en dirección SW-NE, como la Sierra de Carrascoy, la del Puerto y la Cresta del Gallo. La rambla del Puerto de la Cadena lo divide en las dos unidades que indica el nombre. En él no se alcanzan las alturas de Sierra Espuña (se rebasan poco los 1000 m en Carrascoy), por lo que no vamos a encontrar, por ejemplo, matorral almohadillado típico de montaña relativamente alta. Destacan los pinares de pino carrasco (Pinus halepensis), cuya superficie ha aumentado mucho a lo largo de un siglo. También diversos tipos de matorrales en las umbrías, en solanas, en zonas con yesos, así como espartizales y vegetación de roquedos. Consecuentemente, presenta una flora rica y variada, con más de 600 especies catalogadas. También la fauna es variada, especialmente la avifauna, en la que destacan especies emblemáticas de rapaces diurnas o nocturnas, como el águila real (Aquila chrysaetos), el águila azor perdicera (Aquila fasciata o Hieraaetus fasciatus) y el búho real (Bubo bubo).


Pinares del Parque Regional El Valle y Carrascoy. Orquídea gigante o Himantoglossum robertianum. El Rollo Verde. Murcia.
Parque Regional El Valle y Carrascoy.

Fig. 5. Izquierda: Pinares del Parque Regional El Valle y Carrascoy, desde las cercanías de la ermita de la Luz.

Derecha: La orquídea gigante, Himantoglossum robertianum (=Barlia robertiana), una de las especies que componen la rica flora de este espacio.


La estrecha relación de las poblaciones humanas con este territorio a lo largo de mucho tiempo ha determinado que la sociedad murciana lo considere algo intrínsecamente valioso y suyo, pero también da lugar a problemas de conservación, entre los que podemos mencionar la acumulación de residuos, construcciones ilegales y otros que también resultan de la presión humana.


Sierra de la Pila y sierra del Carche. El Rollo Verde. Región de Murcia.
Sierra de la Pila y sierra del Carche.

Fig. 6. Izquierda: Laderas de umbría de la Sierra de la Pila.

Derecha: La Sierra del Carche desde el Cabezo de la Rosa, que también forma parte del Parque Regional.


Los otros dos Parques de interior están más hacia el norte (Fig. 6), son los de la Sierra de la Pila (Fortuna, Molina, Abarán, Blanca) y Sierra de El Carche (Jumilla, Yecla). Son dos sierras en las que se alcanzan alturas intermedias entre las de Carrascoy y Sierra Espuña (alrededor de 1300 m). En las dos son los pinares de pino carrasco las formaciones arbóreas predominantes, pudiéndose encontrar asimismo algunas pequeñas manchas de carrascal; también abundan los matorrales y espartizales, estos últimos sobre todo en las laderas de solana. Cuentan con una avifauna rica en la que destacan las rapaces: búho real, águila real, halcón peregrino (Falco peregrinus), azor (Accipiter gentilis),…; otra especie de interés es la chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhoxorax).

Es probable que estos dos Parques presenten menos problemas de conservación que los anteriores, sobre todo porque la gente acude en menor medida y están más alejados de grandes núcleos de población o zonas muy turísticas.

¿Están realmente protegidos los Parques Regionales?

La respuesta es no. Esto no quiere decir que no se haya hecho nada y que el territorio de cada Parque estaría mejor sin figura de protección: se han hecho cosas y la protección ha servido, pero no es suficiente. En general, las instituciones regionales responsables de estos asuntos no se han caracterizado precisamente por su diligencia, como queda patente en el Caso del Mar Menor (del que ya hemos hablado y seguiremos hablando en El rollo verde) y en muchos otros casos. A veces han ido a remolque de las instancias europeas, y exponiéndose a ser sancionadas por ellas, como en la gestión de la Red Natura 2000. Otras veces han ido a remolque de los propios ciudadanos, volviendo al caso del Mar Menor. Se ha intentado desproteger zonas, como la Marina de Cope, que han tenido que ser devueltas a su lugar protegido por los tribunales.

Una cuestión importante es la normativa. Sin normativa adecuada, la protección no puede ser eficaz. Después vienen otras muchas cosas, claro: trabajos de vigilancia, seguimiento, manejo, castigo de las infracciones, y también –lo destaco especialmente– información y educación. Pero de entrada es preciso disponer de una adecuada normativa. En la ley de 1992 se especificaba que cada ENP debía tener su correspondiente PORN (Plan de Ordenación de los Recursos Naturales) al ser declarado, salvo excepciones en las que se daba un plazo para su elaboración y aprobación. Tras ello, debería elaborarse el PRUG (Plan Rector de Uso y Gestión). Los plazos se han alargado ligeramente; de hecho, 28 años después, todavía hay dos Parques Regionales (Calnegre y Cabo Cope, El Valle y Carrascoy) sin PORN aprobado definitivamente. Es, como decía, una muestra de la diligencia con la que se tramitan estos asuntos.

Para consultar

- Dirección General de Biodiversidad y Calidad Ambiental (2019). Perfil Ambiental de España 2018. Madrid, Ministerio para la Transición Ecológica. En la página web de la Comunidad Autónoma hay fichas y folletos de los Parques Regionales, así como los PORN de aquellos que lo tienen. También hay senderos, mapas, y guías geológicas de varios Parques.


- Ley 4/1989, de 27 de marzo, de Conservación de los Espacios Naturales y de la Fauna y Flora Silvestres. BOE 28/03/1989. Es una ley nacional que sirve de punto de partida a la siguiente ley regional.


- Ley 4/1992, de 30 de julio, de Ordenación y Protección del Territorio de la Región de Murcia. BORM 14/08/1992. En esta ley se establecen la mayoría de los ENP, aunque posteriormente habría algunas modificaciones.


- Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad. En ella se habla, entre otras cosas, de los distintos tipos de ENP y de los PORN.