• José M. Caballero

La Naveta del Puerto: Prosiguen los estragos en el monte

En un artículo anterior (https://www.elrolloverde.com/post/la-naveta-del-puerto-por-qué-destrozar-la-naturaleza) ya hablaba de lo que está ocurriendo en esta finca, próxima al Puerto de la Cadena y al Parque Regional de El Valle y Carrascoy; de cómo se están desmantelando, en una superficie de más de 100 Ha, el arbolado y el matorral que se fueron instalando, a lo largo de varias décadas, tras el abandono del cultivo.

Quise llamar la atención sobre el interés del lugar en cuanto a flora y fauna. Por añadir un dato reciente, el 16 de octubre aparecía en el diario La Verdad un artículo sobre el viaje migratorio hasta el corazón de África de una hembra de águila calzada a la que se le había implantado un GPS. Casualmente, La Naveta está dentro de las 3500 Ha que constituyen el área de campeo de este individuo. Es sólo una anécdota, pero también una muestra de que poco hay que buscar para dar con valores naturales relevantes en el territorio.

Esta breve nota es simplemente para señalar que los estragos continúan y el panorama cada vez está más despejado para el despropósito, al que me referiré a continuación. Ya está arrasada la vegetación de una gran parte de la finca.

Las fotos siguientes constituyen un testimonio gráfico de la devastación.


1. A. Se ha arrasado la vegetación (arbolado, matorral, herbáceas) de muchas decenas de hectáreas. Gran parte de la finca ahora tiene este aspecto. B. Las máquinas continúan trabajando (desmantelando) en la parte nordeste de la finca, cerca de una repoblación de cipreses. C. Y también en el sector oeste, en esta zona con pinos carrascos y olivos viejos, cuyo cuidado se abandonó hace décadas.



2. Los indultados. A. Un enebro de la miera (Juniperus oxycedrus) que no ha sido cortado. No sabemos qué ocurrirá con él a partir de ahora, pero no se las promete muy felices. B. Palmito (Chamaerops humilis) que también “se ha respetado”. Con el pino que estaba a su lado no se ha tenido piedad. C. Otros dos enebros de la miera en medio del solar. Detrás, los restos de la masacre. D. Más restos de la masacre, que se acumulan en muchos sitios.



3. A. Desde el punto donde se tomó la fotografía, si miramos hacia el este vemos este paisaje: badlands, montes del Parque regional de El Valle y Carrascoy,... B. Si miramos hacia el oeste-suroeste, nos encontramos con un panorama desolador.



4. Destrozos recientes. A. Pinos carrascos (Pinus halepensis) y olivos (Olea europaea) arrancados de raíz. B. La misma suerte corren los algarrobos (Ceratonia siliqua). C. A este matorral le quedan pocos días. D. El romero (Rosmarinus officinalis, Salvia rosmarinus) florece en medio del desastre. E. Una imagen de campo de batalla.



5. Los olivos se mutilan primero, cortándoles todas sus ramas. Posteriormente se arrancarán de raíz.



Termino con una pregunta y una reflexión. Cualquiera que pase o pasee por la zona y vea el desastre que están consumando, se preguntará qué sentido tiene, cuál es el propósito de toda esa destrucción. Eso mismo nos hemos preguntado nosotros, y la respuesta que consideramos más probable, como apunté en el artículo anterior, es que se hace con vistas a urbanizar la zona, con un permiso que se dio en 2003 y que hasta ahora no se había hecho efectivo. ¿Es así? Después de casi 20 años, y con todo lo que ha ido ocurriendo (diversos tipos de crisis, económicas y climáticas entre otras, normas internacionales de protección a la naturaleza, como la Red Natura 2000 que afecta a este territorio, apogeo y caída del ladrillo, etc.), ¿tiene sentido que no se revisen y no haya que actualizar los permisos concedidos? ¿No debería ponerse en tela de juicio la necesidad o conveniencia de urbanizar la zona?

Creo que si desde las Administraciones locales, regionales, nacionales e internacionales no se toma más en serio la protección de la naturaleza y del medio ambiente, mal lo tenemos a todos los niveles. Y el movimiento debe partir de la base, de la gente.