• José M. Caballero

¿Qué es un cardo?

Actualizado: sep 12

Al leer la pregunta que da título a estos renglones, lo primero que se me ocurre es parafrasear el poema de Bécquer:

“¿Qué es un cardo?, dices mientras clavas

en mi pupila tu pupila azul (...)

Y habiendo soltado la chorrada inicial, podemos entrar en materia.

Un cardo no es cualquier planta que pincha. El espino negro, los tojos, la esparraguera blanca o los piornos no son cardos, y bien que pinchan. Por lo tanto, para que una planta espinosa sea un cardo debe cumplir además otras condiciones, pero antes de plantearlas tengo que recordar que “cardo” es un nombre común, no un término científico con una definición precisa. Si queremos entender el concepto, en primer lugar veamos a qué plantas se les ha dado el nombre de cardo. Me voy a referir principalmente a plantas de la Región de Murcia, y a géneros más que a especies. No cambiarían mucho las cosas si en lugar de Murcia considerara toda la Península Ibérica, o incluso Europa. He consultado algunas floras, sobre todo Flora iberica y Flora vascular de Andalucía Oriental (1), y en la Tabla 1 están los géneros presentes en la Región para los que se emplea de forma general la denominación de cardo, la mayoría de las veces con algún adjetivo aplicado a cada especie del género.

Tabla 1. Géneros para los cuales el nombre común “cardo” se emplea habitualmente, aplicándose a la mayoría o a todas las especies que pertenecen a ellos. Aparte de estos, distintas Centaurea (C. calcitrapa, C. benedicta, C. eriophora) se han llamado cardos; tienen involucro espinoso, aunque las hojas no lo sean. El mismo nombre de cardo se le ha dado, de modo mucho más restringido, a algún Sonchus, y también a plantas espinosas muy diferentes, como Salsola kali. Estos dos últimos casos (Sonchus y Salsola) se pueden considerar casi anecdóticos.


Vemos que la mayoría de los géneros para los que se emplea el nombre de cardo pertenecen a la familia Compuestas. En todos ellos, las hojas son espinosas, y los capítulos están rodeados por un involucro espinoso; pero aclaremos un par de términos. Los capítulos son las agrupaciones de florecillas, generalmente numerosas y muy juntas, características de la familia Compuestas. El involucro es el conjunto de hojas modificadas, llamadas brácteas, que rodea a la agrupación de flores. En los géneros mencionados, las brácteas del involucro presentan extremos punzantes, a veces muy muy punzantes.


En las Figs. 1-5 se muestran algunos ejemplos. Acabo de decir que las compuestas tienen las flores agrupadas en capítulos, y muchos sabréis también que existen en ellas dos tipos de flores: flores en forma de tubo y flores en lengüeta. Por ejemplo, en una margarita, las flores amarillas de la parte central son en tubo, y las blancas externas son en lengüeta (ver Fig. 3). La mayoría de los géneros a los que se aplica el nombre de cardo tienen flores en tubo (Figs. 1 y 2). Sin embargo, hay cardos, como el cardo heredero, que tienen flores en tubo y flores en lengüeta; y los cardos lechales, género Scolymus, sólo tienen flores en lengüeta (Figs. 3 y 4).

Fig. 1. Representantes de varios géneros de la familia Compuestas (Asteraceae) a los que se da el nombre común de cardos. Según los diccionarios (2), “cardo” procede del latín cardus, pero es Carduus el género al que pertenecen muchos cardos, como los mostrados en A y B, en los que se ve que tanto las hojas como las brácteas del involucro son espinosas, y también los tallos, que presentan expansiones laterales (tallos alados). A: Carduus platypus subsp. granatensis. B: Carduus meonanthus subsp. valentinus. C: Un cardo cabrero, Carduncellus hispanicus, que no es tan punzante como los dos anteriores. D: El género Cirsium, parecido a Carduus, también engloba numerosas especies de cardos; éste es el cardo negro, Cirsium acaule (“acaule” significa “sin tallo”). E: A Phonus arborescens, con sus capítulos de flores amarillas, también se le ha dado el nombre de cardo cabrero.


Fig. 2. Más cardos de la familia Compuestas. A: Otro cardo cabrero, Carthamus lanatus. Carthamus es un género muy próximo a Phonus, a veces se han agrupado los dos en uno. B: Carlina hispanica (=Carlina corymbosa) es el cardo cuco o cardo lechero; son características esas láminas estrechamente triangulares alrededor de las flores, pertenecientes al involucro. En principio son de color amarillo dorado, aunque en este caso han adquirido un tono más apagado al ir secándose. C: Al género Onopordum pertenecen algunos de los llamados cardos borriqueros. El que se muestra, Onopordum nervosum, también recibe el nombre de cardo gigante por su gran tamaño. D: Los cardos aparecen frecuentemente como “malas hierbas” en los cultivos, o proliferan en parcelas recientemente abandonadas al cultivo. Aquí vemos cardos marianos, Silybum marianum, en un campo de avena. E: Galactites tomentosa tiene las brácteas espinosas del involucro patentes, dirigidas hacia afuera. F: En Ptilostemon hispanicum, el cardo perruno, esas brácteas, muy puntiagudas, se curvan hacia el exterior. G y H: El cardo comestible, Cynara cardunculus, es un pariente muy próximo de la alcachofa (Cynara scolymus). En H, por ejemplo, cada tubito azul muy fino es la corola de una flor; el capítulo puede tener cientos de flores juntas. También en E cada flor se ve como un tubo delgado blanquecino que se divide en cinco lóbulos lineares más rosados.


Fig. 3. Comparación entre los capítulos de tres cardos de la familia Compuestas y la margarita, que pertenece a la misma familia. A: Cynara cardunculus (cardo comestible) tiene solamente flores en tubo. B: El cardo heredero, Atractylis humilis, tiene flores en tubo y flores en lengüeta. C: El cardillo o cardo lechal (Scolymus hispanicus) sólo tiene flores en lengüeta. D: Anacyclus clavatus, una margarita con flores en tubo (amarillas) y flores en lengüeta (blancas).


Fig. 4. Otros cardos de la familia Compuestas. A: Atractylis cancellata, el cardillo enrejado. Las hojas más cercanas al capítulo forman como una jaula que lo encierra. B: Atractylis humilis (cardo heredero). C: Scolymus hispanicus (cardo lechal). D: Centaurea calcitrapa, cardo estrellado. De las muchas especies del género Centaurea, sólo algunas con involucro espinoso se han llamado cardos. Pero no suelen tener hojas espinosas, a diferencia del resto de los cardos.

Además, la evolución es curiosa, o lo parece en muchas ocasiones. Un capítulo es una agrupación de flores, frecuentemente decenas o incluso cientos de florecillas muy juntas. Pero hay líneas evolutivas en las que se da una tendencia a la disminución del número de flores en el capítulo. Esto es justamente lo que sucede en los cardos yesqueros pertenecientes al género Echinops, en los que cada capítulo tiene ¡una sola flor!, y ahora son los capítulos los que se agrupan en glomérulos o “cabezuelas de capítulos” (Fig. 5).


Fig. 5. Cardos yesqueros, del género Echinops (familia Compuestas). Arriba Echinops ritro, abajo Echinops strigosus. Lo que se ve en la foto de abajo es una agrupación esferoidal de capítulos, y cada capítulo tiene una sola flor.




Dejemos ya a las compuestas, pero no los capítulos, pues los cardos de las otras dos familias tienen flores agrupadas también en este tipo de inflorescencia. Se trata de dos géneros. Uno de ellos, Eryngium, el de los cardos corredores (Fig. 6), pertenece a las Umbelíferas. El otro es Dipsacus, que siempre ha pertenecido a las Dipsacáceas, pero resulta que clasificaciones actuales (3) incluyen a esta familia dentro de las Caprifoliáceas.



Fig. 6. Cardos del género Eryngium, perteneciente a la familia Umbelíferas. A: Eryngium maritimum (cardo marino), planta típica de dunas. B: Cardo azul, Eryngium bourgatii. C: Cardo corredor, Eryngium campestre. “Corredor” se refiere a que muchas veces una buena parte de la planta se desprende del suelo y es arrastrada por el viento, consiguiéndose así la dispersión de los frutos. D: A la mariposa Colias croceus no parecen molestarle las hojas espinosas del cardo corredor.



En el género Dipsacus está el “cardo de cardar”, Dipsacus fullonum (Fig. 7). Su cabezuela, a la que se llamó carda, se utilizaba antiguamente para cardar: peinar la lana antes de hilarla; así se hacía esponjosa y se podían formar fibras con ella. Después se utilizaban para cardar cepillos de púas que también se llamaban cardas.


Fig. 7. La cardencha o cardo de cardar, Dipsacus fullonum. Pertenece a la familia Dipsacáceas, aunque clasificaciones actuales incluyen esa familia dentro de las Caprifoliáceas. Se ve la inflorescencia (agrupación de flores) de tipo capítulo, espinosa y con numerosas flores rosadas. Las brácteas que rodean el capítulo, curvadas y puntiagudas, también presentan espinas.



Otra palabra que deriva de cardo es “escardar”: arrancar los cardos y otras malas hierbas de los sembrados.

Volviendo a la pregunta del título, podemos decir que las plantas a las que se da el nombre común de cardo tienen, en general, las siguientes características:

- hojas espinosas;

- flores agrupadas en capítulos;

- brácteas (hojas modificadas) espinosas alrededor de los capítulos.

Sabemos que hay plantas llamadas cardos que no cumplen alguna de estas condiciones, pero son las menos, y no podemos olvidar que es un término del lenguaje común, hay que admitir en su uso cierta flexibilidad.

Y basta ya de cardos. Otro día hablaremos de plantas más suaves y tiernas.

(...Pero son bonitos. Belleza que vulnera.)


(1) Castroviejo, S. (coord. gen.), 1986-2021. Flora iberica. Real Jardín Botánico, CSIC, Madrid. Los volúmenes dedicados a la familia Compuestas son los números 16-18; las Umbelíferas están en el vol. 10, y las Dipsacáceas en el 15.

Blanca, G.; Cabezudo, B.; Cueto, M.; Salazar, C. & Morales Torres, C. (eds.), 2011. Flora Vascular de Andalucía Oriental (2ª ed.). Universidades de Almería, Granada, Jaén y Málaga; Granada.


(2) DRAE. dle.rae.es/diccionario. Página consultada varias veces en septiembre de 2021.

Corominas, J., 1990. Breve diccionario etimológico de la lengua castellana. Madrid, Ed. Gredos.


(3) Angiosperm Phylogeny Group (2016). “Una actualización de la clasificación del Angiosperm Phylogeny Group para los órdenes y familias de plantas con flores: APG IV. Revista botánica de la Sociedad Linneana, 181: 1-20.


Dipsacus fullonum (cardencha o cardo de cardar) en las proximidades de Calar de la Santa (Moratalla, Murcia).