• Inma Salvat Leal

DIY: Mascarillas y champús naturales en casa

Actualizado: oct 16


En este blog, una de nuestras preocupaciones es darte conocimiento, y por lo tanto poder. Poder para cambiar tus hábitos, tu rutina, y al final, el mundo, pues granito a granito se construye todo. ¿No nacen las estrellas de nubes de polvo que llamamos nebulosas? Así poco a poco va naciendo también el universo de la sostenibilidad.

Como el conocimiento de por sí es poder, conocer los ingredientes que componen los productos, su impacto y la forma de crear otros menos dañinos es nuestra forma de trabajar para el desarrollo de un mundo mejor para ti y todos. Así, hoy os traemos unos consejos que sientan las bases de la preparación para cada tipo de cuero cabelludo, de un champú casero facilísimo, con ingredientes naturales y absequibles (veremos que TODOS son alimentos, infusiones o especias que cualquiera puede tener en su cocina).




Y bien, ¿Qué es un champú natural?

Es aquel que no contiene ingredientes químicos agresivos. Hay otras tendencias de cuidado del cabello que siguen este dogma como son el pulverizado de plantas o Adyurveda, y las arcillas para el cabello, así que más adelante, realizaremos artículos para estas otras dos corrientes de cuidado capilar.


Lo primero que debemos saber antes de ponernos manos a la obra con nuestro nuevo champú es identificar qué tipo de cabello tenemos. Según el tipo de producción de sebo de nuestro cuero cabelludo (normal, alta -cabello graso-, o baja –cabello seco-) vamos a tener requerimientos diferentes y por lo tanto nuestro champú tendrá ingredientes distintos.


Por último, antes de empezar a preparar cositas, tendremos en cuenta un par de cosas:


1. Preferentemente, los utensilios que vamos a usar para la extracción de los ingredientes preparación de las mezclas serán de madera (cucharas, tenedores…) pues interferirán menos con las propiedades de los mismos.

2. Siempre puedes ajustar las cantidades y proporciones en función la la longitud y grosor de tu cabello.

3. Durante la aplicación de los productos (sobretodo aquellos para cabellos con casp) es importante masajear el cuero cabelludo con las yemas de los dedos.

4. Antes de usar cualquier ingrediente no consumido o probado con anterioridad, es recomendable hacer una prueba de alergia o irritación antes de aplicarlo en el cuero cabelludo y cabello. Nosotros recomendamos colocar una pequeña porción de los ingredientes o la mezcla en una zona localizada (por ejemplo, un cuadradito en el antebrazo estaría bien). Espera unos 30 minutos y si no hay señales de reacción alérgica (rojeces, picazón o dolor) debería no haber problema.

Cabello normal

A. Champú de ortigas y manzanilla,


1. Las hojas de la ortiga verde (Urtica dioica) tiene propiedades anticalvicie, potenciando en ayuda de otros extractos el crecimiento del cabello, como concluyeron Rastegar y compañía (2012)[Pi1] [i].

La ortiga es un estimulante circulatorio muy rico en vitaminas y minerales. Además, contiene una gran cantidad de ácidos orgánicos, sustancias naturales que favorecen la irrigación capilar, la oxigenación del bulbo piloso (desde el que crece el pelo en profundidad) y regulan la producción de sebo, lo que se traduce en una acción anticaída y regenerativa del cabello y un mayor volumen y brillo.

Extractos de otras variedades de ortiga, se ha comprobado que disminuyen los niveles de dihidrotestosterona (DHT) y por lo tanto testosterona pues es su precursos y EGF (factor de crecimiento epidérmico)[ii]

2. La manzanilla, también testada por Rastegar y compañía (2012), demostró tener propiedades anticaída, además de tiene propiedades bactericidas, ayudando a reducir el picor (y por lo tanto, la descamación). Aumenta el brillo del cabello y lo aclara ligeramente.

Realización:

1º Infusionamos una cucharada de flores de manzanilla en un litro de agua.

2º Añadimos una cucharadita de hojas de ortiga verde troceada o pulverizada



B. Champús y mascarillas de miel,

La miel a hidrata y suaviza el cabello, pues es un emoliente que aporta humedad al mismo, además protección y limpieza extra debido a su poder bactericida (razón por la que antiguamente la miel era muy usada para cubrir heridas, evitando las infecciones). Este es consecuencia de la presencia de una enzima llamada glucoxidasa en la miel, esta oxida la glucosa y forma peróxido de hidrógeno, que es bactericida. Fundiona muy bien por lo tanto con el cabello seco pero también con el rizado, al que da cuerpo.

Se puede usar sola o combinada para crear múltiples champús, de forma muy fácil y rápida. Veremos una receta en las que tan sólo necesitamos ¡Dos ingredientes! (además de agua), si uno de ellos ya sabemos que es la miel…¿Podrías adivinar cuál es el otro? ¡Vamos a verlo!




Mascarilla de miel y agua,

Esta es más bien una mascarilla que complementará la acción de nuestro champú normal y que podemos usar una vez a la semana.

Necesitaremos:

1. Nueve cucharadas de agua

2. Una cucharada de miel

Realización:

1º Diluimos 1 cucharada de miel con 9 de agua en un bowl y mezclamos hasta que queden bien homogéneos.

2º Masajea la miel diluida en tu cuero cabello y extiéndelo por el cabello hasta cubrir toda su longitud.

3º Déjalo actuar por 3 horas (puedes ponerte una toalla para mantenerlo en su sitio).

4º Aclara el cabello con agua fría o tibia y aplica tu champú normal.


Aparte de preparar la mascarilla y aplicarla de forma independiente, también te recomendamos mezclarla directamente con tu champú (esto es perfecto si no tienes tanto tiempo para esperar que actúa o para aplicaciones por separado), en ese caso recomendamos dejar actuar unos 2-3 minutos y se precisa con los champús sólidos una dilución de parte del mismo para mezclarlo con la miel.


Si siguiendo nuestra receta de cómo realizar jabón casero quieres hacer tu propio champú, este sería el ingrediente perfecto para un cabello normal.


Cabello graso

Champú de menta y salvia,

La salvia vigoriza y da brillo, mientras que la menta tiene efecto neutralizante del exceso de grasa del cabello.

Necesitaremos:

1. 2 cucharadas de hojas de menta piperita.

2. 2 cucharadas de hojas secas de salvia.


Realización:


1º Debemos cocer ambos ingredientes, llevando el agua a ebullición unos 5-10 minutos.

2º Filtramos las hojas

3º Dejamos reposar el líquido hasta que enfríe.

4º Mezclamos con una dilución (en champú sólido) con nuestro champú habitual o champú neutro de bebés.

5º Aplicamos dando un buen masaje al cuero cabelludo.

Si siguiendo nuestra receta de cómo realizar jabón casero quieres hacer tu propio champú, la infusión preparada e incluso parte de las hojas filtradas (bien picadas) serían el ingrediente perfecto para cabellos grasos. Según mis gustos, ponerle partículas sólidas (hojas, flores, semillas…) a un champú no es tan cómodo o útil (no sirve su aplicación de exfoliante) como en el caso del gel corporal.








Cabello seco

Mascarillas de aguacate

El aguacate tiene propiedades hidratantes y nutritivas pues contienen aceites naturales y ácidos grasos poli y monoinsaturados (las ‘grasas buenas’). Estos aceites pueden ser beneficiosos para todo tipo de cabello, pero son especialmente útiles para cabello seco y deshidratado [v]

Las semillas de aguacate tienen propiedades suavizantes y por ello son un ingrediente muy utilizado en cosmética para piel y cabello. Además, en la industria alimentaria se desecha esta parte del aguacate, por lo que es una forma de aprovecharla.

Su contenido graso hidrata el cabello seco y su alto contenido en vitamina E tiene un efecto antioxidante.






1. Aguacate y aceite de coco

Necesitaremos:

1. 1 aguacate

2. 2-3 cucharadas de aceite de coco


Realización:

1º Machacamos con un tenedor el aguacate.

2º Lo mezclamos para empezar con 2 cucharadas de aceite de coco, si vemos que queda algo pastoso podemos añadir otra. Se ha descubierto que el aceite de coco protege el cabello del daño externo pues penetra muy bien en el mismo.

3º Lo aplicamos en el cabello desde las puntas (pues suelen ser las más dañadas) hasta la raíz.


2. Aguacate, aceite de oliva y limón.

El aceite de oliva ayuda a suavizar aún más el cabello, y el limón es antifúngico y puede ayudar a reducir la grasa y la caspa. Pero si no se enjuaga adecuadamente, puede decolorar temporalmente el cabello.

Necesitaremos:

1. 1 aguacate

2. ¼ taza de aceite de oliva

3. 1 cucharada de zumo de limón


Realización:

1º Machacamos con un tenedor el aguacate

2º Lo mezclamos con el aceite de oliva y el zumo de limón. A estas alturas va a parecer que estamos preparando un guacamole… ¡Pero no te lo comas!

3º Aplícalo en el cabello, desde las puntas hasta las raíces.

3. Aguacate, aceite de oliva y huevo.

Junto a las propiedades hidratantes del aguacate y del aceite de oliva, los huevos aportan gran cantidad de proteína de buena calidad que ayuda a fortalecer el cabello y protegerlo de puntas abiertas y daño por calor (secadores, planchas, sol…).


Necesitaremos:

1. ½ aguacate

2. 1 huevo

3. 1 cucharada de aceite de oliva


Realización:

1º Machacamos con un tenedor el aguacate

2º Batimos el huevo en un cuenco aparte para su buena homogeneización.

3º Mezclamos los ingredientes con un tenedor o cuchara.


Tenemos en la manga otras recetas de mascarillas con aguacate (las dejaremos a un lado pues más que mascarillas, aquí estábamos buscando champús o complementos diarios para el champú que ya usamos). Si os interesa un apartado sobre usos capilares (y también faciales, ¿Por qué no? 😊 ) del aguacate, háznoslo saber y haremos una entrada sólo para él 🥑🥑🥑