• Luz María Sabater García

Manifiesto contra la basura de la Navidad

Llegan las fiestas navideñas y con ellas, el consumismo desenfrenado. No hay más que acercarse a las grandes superficies comerciales para entender a lo que nos referimos. Y es que especialmente en estos días es importante poner conciencia en lo que compramos y no volvernos locos dejándonos llevar por la locura. Como parte de este camino hacia un mundo más sostenible, hoy toca una lección difícil: cómo acercarse al idílico residuo cero (zero waste) en unas fechas tan complicadas. Para ello os traemos una guía para romper con las algunas tradiciones previas y tomar las decisiones más respetuosas con la naturaleza.


¿Estás preparado para el cambio?


IDEAS PARA REGALAR EN NAVIDAD


Tu tía-abuela ya no necesita más zapatillas, reconozcámoslo. Encontrar el regalo ideal para ese miembro de la familia del que sus gustos son un enigma o para ese amigo que siempre abre los regalos con la misma cara, este año será igual de difícil y probablemente no vayamos acertar. Lo que sí podemos hacer es no generar residuos con el mismo (y con residuo nos referimos tanto a energía eléctrica, huella de carbono, nueva fabricación o simplemente, envoltorio excesivo).


- Dona a una obra de caridad. Aunque puede tomar muchas formas, la idea es simple: invertir el dinero que gastarías en el regalo en una asociación o alguna ONG a nombre de ese amigo al que tienes que regalar.


- Regala producto local. Date un paseo por los comercios de tu barrio para buscar el regalo perfecto de reyes o de tu amigo invisible. El beneficio es doble: no solo disfrutas de un paseo navideño bonico sino que además apoyas al comercio local comprándole a tu vecinx.


- Regala experiencias. No por ser más material es más regalo. Una primera clase de piano, un pack de clases de salsa para esa parejita de abuelos que siempre ha soñado con los bailes de salón pero no se ha atrevido o un vuelo en ala delta para tu cuñado... ¡Deja volar la imaginación e intenta que siga siendo Zero Waste!


- Regala cosas de segunda mano. Intenta en este caso que sean productos cercanos para que no tenga que hacer muchos kilómetros el paquete, disminuyendo así su huella de carbono.


- Dale al DIY: “do it yourself o hazlo tú mismo”. ¿Y si el precio límite de nuestro amigo invisible fuera cero? La idea es darle una segunda vida a aquellas cosas o materiales que te encuentres por casa, reciclándolos en forma de nuevos y originales regalos.


Yo este año he optado por volverme una letrada en macramé. Os dejo aquí el tutorial para engarzar piedras, ¡¡pero se puede engarzar cualquier cosa!!

- Regala una cesta de Navidad con producto de proximidad y sostenible”: Ejemplos de cestas muy curradas son las de la tienda “La huerta de Murcia”, que adornan las frutas que tú elijas y las llevan ellos mismos a casa. También Mitadecuarto está preparando cestas como la de la foto.

También tienes la opción de comprar productos para una vida Zero Waste: champú sólido, jabones locales (por ejemplo, de Biojaral, que están a la venta en muchos herbolarios murcianos), cepillos de dientes de bambú, esponjas naturales, … Yo he preparado cestas con productos de Biojaral y el champú sólido de Golconda que es algo más económico (lo malo: que la fábrica está en Hamburgo, lo bueno: que lo hemos comprado en un herbolario de la plaza de las flores).

- En cuanto a los adornos de Navidad son más navideños si los haces tú mismo. Os dejamos por aquí un interesante artículo sobre ideas de decoración sostenible con materiales reciclados.


Evita las felicitaciones en papel. Si no concibes unas fiestas sin el clásico mensaje compartiendo tus buenos deseos, alternativas como los mensajes de WhatsApp, Facebook, Mail, etc. consiguen ahorrar mucho volumen de papel al medioambiente. No obstante, incluso esto asocia un gasto de energía y genera una huella de carbono de la que tenemos que ser conscientes. Puedes leer más sobre la huella de carbono digital aquí.


¿CÓMO ENVOLVER LOS REGALOS?


(En el Polo Norte ya no usan papel de envolver).


A partir de ahora nuestros sentidos y creatividad tienen que estar al pie del cañón para encontrar alternativas a la hora de envolver un regalo. Aquí os dejo algunas ideas de las que se habla en las redes y que hemos tratado de ir probando para este año:


- Aprende la técnica Furoshiki. Hablamos de una técnica milenaria procedente de Japón. Se considera el primer envoltorio sostenible. La clave es emplear para envolver el regalo una tela que tengas por casa o bien un pañuelo que vayas a regalar a su vez. Lo importante es que el envoltorio va a tener un uso en sí mismo.


Aquí tenéis un video donde se explica la principal técnica de plegado, pero hay muchas más:

- Di "nunca más" a la cinta adhesiva y grapas. Puede que ni los necesites al usar la técnica mencionada antes, pero si no es así, anímate a usar cuerdas de material biodegradable. También puedes hacer recortes de trapo para emplearlos como lazos o incluso recortes de periódico.

- Utiliza mapas, revistas o periódicos antiguos.

Incluso puede ser que tengas algunas hojas de partituras de cuando te dio por tocar la flauta, folletos que guardas de hace tiempo, apuntes de la universidad que ya no vas a leer nunca,… Todo vale como envoltorio. Nosotras hemos usado los apuntes de los exámenes de diciembre.

DESPERDICIO "CASI" CERO A LA MESA


Cada año se desperdician unos 1300 millones de toneladas de alimento en el mundo, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Individualizando estos datos, supondría que un ciudadano europeo generaría un desperdicio de entre 95 y 115 kg al año. En respuesta a este problema surgen iniciativas y campañas desde el Programa de Medio Ambiente de Naciones Unidas (PNUMA) en las que se recomienda una serie de pautas para disminuir este gasto económico y ambiental. Aquí os dejamos unas cuantas recomendaciones:

En este video Inma nos habla de su experiencia y enumera alternativas sencillas para no generar residuos con las comidas navideñas, por si se os cansa el ojo de tanta lectura.


- En primer lugar, haz una lista y revísala bien. Toca ir al supermercado o, mejor aún, a tu mercado o tienda local de confianza. Asegúrate de que solo compras lo que necesitas de que llevas contigo tus bolsas y envases para evitar los dichosos plásticos de un solo uso. Este año es bastante probable que seáis menos comensales en la mesa y por tanto es importante planificar para controlar las cantidades y así evitar un exceso de las famosas sobras navideñas.


- Segundo, haz un menú. Con esos productos frescos y locales organiza un menú sostenible centrándote en recetas que aprovechen los productos de temporada. Estamos acostumbrados a los tradicionales platos que cuentan con carnes y otros alimentos de origen animal, si bien ya conoces el precio medio ambiental que ello supone. Por ello, esta Navidad os animamos a innovar con platos más verdes sacando partido de nuestra huerta: ¿te animas a probar las alternativas como las chips de berenjena o las croquetas de brócoli? ¡Sorprende a tus invitados con tu creatividad!


- Tercero. Dale buen uso a los recipientes utilizables y comparte las sobras con los comensales que vayan ese día a cenar. También es un buen regalo no tener que cocinar al día siguiente.


- Cuarto, conserva el excedente de comida en las mejores condiciones para que no termine siendo un desperdicio.


- Quinto y último: úsalo y cuando esto no sea posible, compóstalo. Siguiendo el esquema de la economía circular, lo que sale de la tierra debe volver a ella y ¡qué mejor manera que en forma de abono! Si aún no conoces de qué os estamos hablando, pronto os traeremos un artículo sobre el compostaje y sus beneficios para el planeta.


Y respecto al resto de residuos, confiamos en que reduzcas todo lo que sea innecesario pero, seamos sinceros: vas a generar basura. Así que llegados a este punto y con todos los deberes y consejos arriba expuestos cumplidos, toca reciclar. Separa los residuos correctamente como os explicamos en este artículo y no te olvides de llevar al contenedor verde uno de los residuos más famosos de estas fiestas: las botellas de vino, cava o lo que el bolsillo se permita.

Ya solo queda disfrutar de estos días rodeados de la gente que queréis y con la satisfacción de haber intentado ser lo más respetuoso con el medio ambiente posible. Desde el equipo del rollo verde deseamos que paséis unas felices fiestas y esperamos que os haya resultado interesante el artículo ¡Hasta pronto, rollerxs!